Una vez más, las estrellas están alineadas y la mansión se encuentra en el epicentro mismo del trastorno cósmico. Los cultistas se agrupan alrededor de sus ídolos retorcidos y grandes gongs resuenan en anticipación de los sacrificios venideros.
Muy abajo, las sombras llenas de vida laten al ritmo implacable de un Corazón palpitante.~ El Ancestro.